Contigo vuelvo a escribir.
Reviso los poemas que me dejaste
Y aparecen en mi mente
mil palabras por jugar.
Te llamaré tranquilidad.
Como en esta casa quieta de
lluvia y silencio podré buscar
cobijo en tus habitaciones.
Seremos suave presencia,
leve compañía,
perfecta completitud.
Serás el cierre exacto,
donde yo comienzo a abrirme.
Seremos el círculo estable,
un mundo aparte, de internas coherencias.
miércoles, 1 de marzo de 1995
domingo, 12 de diciembre de 1993
MINTIENDO
Yo sé que ambos mentimosResulta obvio que tu presencia y la mía,
no pasan como si nada
por esta vereda
del frente
Pero de toda esta farsa,
es preciso señalar
que tú eres la actriz principal
Tu actuación resulta ser
más grande que mi mentira
Mi agonía es para ti
mucho más lenta que tu entierro
A este concurro cada día
Sin ir más lejos,
hoy asisto por enésima vez a tu funeral,
Y cada día que pasa,
agrego 10 centímetros de tierra a tu fosa
lunes, 1 de marzo de 1993
EMBRUJADO
Anoche te apareciste nuevamente.
Fue en un sueño,
bruja malvada.
Toda desnuda,
dejando que de tu cuerpo
emanasen perversas y exquisitas vibraciones,
invitándome a abrazarte.
Caer en la más sabrosa de las sensaciones,
sentir como mi cuerpo se estremece en tu contacto.
Tus pechos contra mi pecho,
mi mano apretando con fuerza tu carne,
y abandonarme,
en un viaje húmedo,
de desgarros y olores.
Fue en un sueño,
bruja malvada.
Toda desnuda,
dejando que de tu cuerpo
emanasen perversas y exquisitas vibraciones,
invitándome a abrazarte.
Caer en la más sabrosa de las sensaciones,
sentir como mi cuerpo se estremece en tu contacto.
Tus pechos contra mi pecho,
mi mano apretando con fuerza tu carne,
y abandonarme,
en un viaje húmedo,
de desgarros y olores.
miércoles, 1 de marzo de 1989
OCURRENCIAS
Y se me ocurrió que podían existir otras formas de querernos.
Ya no los desgastados juegos de dominio y sumisión.
Aquellos que por su terco y constante ir y venir
van acabando lentamente con nuestras ilusiones.
Ya no el agónico y desesperado intento
de aferrarme a ti y salvarme de mi soledad.
Se me ocurrió que podía quererte porque te conozco.
Conocerte y hacerte parte de mí,
como las paredes de mi habitación de niño.
Saber cómo caminas, erguida y displicente entre la gente,
jugueteando con las manos.
Conocer como te alegras y emocionas
cuando sientes que te quiero.
Se me ocurrió que tu podías conocerme y quererme también.
Saber hasta dónde puedo ir y venir,
cuándo necesito volver.
Encontranos en un común espacio
para dejarnos llevar y descansar.
Ya no los desgastados juegos de dominio y sumisión.
Aquellos que por su terco y constante ir y venir
van acabando lentamente con nuestras ilusiones.
Ya no el agónico y desesperado intento
de aferrarme a ti y salvarme de mi soledad.
Se me ocurrió que podía quererte porque te conozco.
Conocerte y hacerte parte de mí,
como las paredes de mi habitación de niño.
Saber cómo caminas, erguida y displicente entre la gente,
jugueteando con las manos.
Conocer como te alegras y emocionas
cuando sientes que te quiero.
Se me ocurrió que tu podías conocerme y quererme también.
Saber hasta dónde puedo ir y venir,
cuándo necesito volver.
Encontranos en un común espacio
para dejarnos llevar y descansar.
martes, 1 de marzo de 1988
ADOLESCENCIA
Tengo un cuaderno de medio año
y dos páginas escritas.
Por las noches junto la fuerza
y los proyectos para llenarlo de mañana.
A pesar del ánimo variable,
el pelo se resiste aún firme
y largo sobre mi casco.
Cuando siento ganas de arrancármelo,
hago la guerra con la música
y atento contra mis sentidos.
De mañana llevo el sol en la frente,
aunque por las tardes,
tengo ya el genio un tanto nublado.
Gasto un paquete de minutos diariamente,
confiado, porque sé que lejos de mi alcoba
se encuentra mi felina mascota.
Por las noches acerco mis manos
y la siento ronronear a mi lado.
Si me porto bien es probable me siga amando.
y dos páginas escritas.
Por las noches junto la fuerza
y los proyectos para llenarlo de mañana.
A pesar del ánimo variable,
el pelo se resiste aún firme
y largo sobre mi casco.
Cuando siento ganas de arrancármelo,
hago la guerra con la música
y atento contra mis sentidos.
De mañana llevo el sol en la frente,
aunque por las tardes,
tengo ya el genio un tanto nublado.
Gasto un paquete de minutos diariamente,
confiado, porque sé que lejos de mi alcoba
se encuentra mi felina mascota.
Por las noches acerco mis manos
y la siento ronronear a mi lado.
Si me porto bien es probable me siga amando.
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