Contigo vuelvo a escribir.
Reviso los poemas que me dejaste
Y aparecen en mi mente
mil palabras por jugar.
Te llamaré tranquilidad.
Como en esta casa quieta de
lluvia y silencio podré buscar
cobijo en tus habitaciones.
Seremos suave presencia,
leve compañía,
perfecta completitud.
Serás el cierre exacto,
donde yo comienzo a abrirme.
Seremos el círculo estable,
un mundo aparte, de internas coherencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario