Anoche te apareciste nuevamente.
Fue en un sueño,
bruja malvada.
Toda desnuda,
dejando que de tu cuerpo
emanasen perversas y exquisitas vibraciones,
invitándome a abrazarte.
Caer en la más sabrosa de las sensaciones,
sentir como mi cuerpo se estremece en tu contacto.
Tus pechos contra mi pecho,
mi mano apretando con fuerza tu carne,
y abandonarme,
en un viaje húmedo,
de desgarros y olores.
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