miércoles, 1 de abril de 2026

El pudor que da la amistad



Me he desprendido al fin de mis amigos
para acercarme a mí.

Yo, que colocaba la amistad en un altar,
terminé rompiéndolo todo.

No me dolió.
Aunque me dé pudor reconocerlo,
fue más bien liberación.
Llegué tarde a este proceso
los dolores fueron previos.

Antes tuve que atreverme con una mujer,
estando muerto de miedo,
y falto de estrategias.

Antes decidí enredarme por años
en extraños juegos espirituales
Para ver mis límites,
para tocar mis miedos.

Caminé desnudo frente a desconocidos,
atenuando mi vergüenza.
Dejé salir mis rabias,
quebré mi obsesión con la alegría.

Y comencé a caminar más lento,
mirando directo a las caras.
Abandoné los alardes…

Y lloré, lloré y lloré.

Hoy solo quiero este instante:
sentir,
pensar,
observar,
estar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario